Lilián Pallares recibe distinción Poetas de otros mundos

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Foto: Charles Olsen

La autora colombiana Lilián Pallares recibió la distinción Poetas de otros mundos, que fue otorgado por el Fondo Poético Internacional en reconocimiento a la alta calidad de su obra. Pallares se ha destacado por llevar su visión poética a diferentes disciplinas como el teatro, la danza y la videocreación.

En 2011 Lilián Pallares fue seleccionada entre los diez mejores escritores jóvenes de atinoamérica, según About.com y entre sus obras se destacan títulos como Ciudad sonámbula y Pájaro, vértigo.

La poeta barranquillera dialogó con Túnel de letras en la primera edición de nuestra revista y a continuación recordamos la entrevista.

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Kurt Wallander y el final de paraíso sueco

stockholm-1042893_640Publicado en la Revista Nova et Vetera

“Se quedó un rato con los ojos abiertos en la oscuridad de su piso antes de dormirse. Volvió a pensar en la violencia sin sentido. La nueva era, que tal vez exigiese otro tipo de policías. Vivimos en la era de los nudos corredizos», pensó. La inquietud aumentará bajo el cielo”.

Esta sentencia poco alentadora, que sirve como epílogo de Asesinos sin rostro, certifica también la primera aparición de Kurt Wallander, personaje emblemático del inolvidable escritor sueco Henning Mankell, presentado a los lectores en el lejano y convulso verano europeo de 1991. En aquel momento pocas personas podían imaginar que ese anodino policía se convertiría en el detective literario más notorio de las últimas décadas y que su nombre se uniría de forma inevitable a los de Hércules Poirot, Jules Maigret, o Endeavour Morse, solo por mencionar algunas leyendas.

Pero ¿Qué hace que Kurt Wallanader sea un detective tan admirado? La respuesta a esta pregunta parece no encontrarse en su apariencia, marcada por la llegada de los 40 y un estado físico lamentable, atribuible a sus problemas con la bebida. Aunque es innegable que se trata de un buen policía, con olfato y respetuoso del reglamento, no descollan sus capacidades de deducción ni su energía.

Su vida personal tampoco es motivo de orgullo e incluso parece estar fuera de control, pues mientras batalla para aceptar la separación de su esposa, que lo ha dejado sumido en la depresión, la relación con su hija pos adolecente se ha convertido en un infierno sin que él pueda entender las razones que motivan su rechazo y permanente hostilidad. Sin embargo los mayores problemas de Wallander corren por cuenta de la relación con su padre, un autoritario pintor acosado por la demencia senil, cuyos escasos momentos de lucidez son dedicados a desplegar fuertes críticas al curso que ha tomado la existencia de su hijo.

Lejos de mantener el control de la situación, Wallander se muestra vulnerable, presa de las pasiones humanas y en extremo sensible ante la inusitada brutalidad de algunos crímenes, lo que lo hace considerar con frecuencia la idea de abandonar el cuerpo policial, posibilidad que termina rechazando una y otra vez por su vocación de servicio, pero también por el temor de no poder enfrentarse a otro tipo de vida.

vastervik-905403_640A esta dimensión humana que lo vincula con el ciudadano del común puede atribuirse buena parte de su popularidad: una persona normal enfrentada a situaciones excepcionales, tratando de hacer su trabajo de la mejor manera posible, mientras debe lidiar con sus problemas personales. El desarrollo de sus casos muestra una implacable radiografía de la sociedad sueca, aquejada por problemas como la inseguridad, el desempleo o la corrupción, pero también con evidentes muestras de intolerancia frente a los inmigrantes, lo que dista de la imagen que de este país se ha construido durante las últimas décadas, en las que se le ha considerado como uno de los destinos europeos con las mayores posibilidades de integración. A través de su personaje Mankell llama la atención de forma reiterada sobre lo que se considera como ‘el fin del paraíso’.

Los casos de Wallander

Las vicisitudes de Kurt Wallander llegan al lector a lo largo de 10 novelas y un libro de relatos, mientras que una novela adicional lo presenta como un personaje secundario de la historia, que es protagonizada por Linda, su hija. Salvo pocas excepciones los casos a los que se enfrenta este detective tienen lugar en Ystad, un pequeño poblado costero ubicado al sur de Suecia, con una población que apenas alcanza las 20 mil personas. La tranquilidad de esta ciudad se verá con frecuencia interrumpida por impensadas circunstancias que representan las más bajas pasiones.

Para el lector interesado en decodificar la complejidad del personaje se recomiendan tres títulos cuya lectura resulta indispensable: la ya mencionada novela Asesinos sin rostro, en la que un brutal asesinato desata una ola de discriminación frente a los ciudadanos extranjeros y en la que además se plantea el desapacible universo de Wallander.

La aventura continúa con Los perros de Riga, la segunda entrega de la serie, publicada en 1992, en la que se introducen elementos que no serán habituales en las narraciones futuras, un ritmo frenético y una excursión al extranjero, que servirá como excusa para mostrar las profundas heridas aún palpables en las naciones exsoviéticas tras la caída del comunismo.

Por último nos encontramos con La falsa pista, quinta salida del detective, publicada en 1995 que tiene como trasfondo la fase final del mundial de fútbol de 1994 en el que Suecia cumple una destacada actuación, lo que irremediablemente pasará a un segundo plano tras una serie de inexplicables acontecimientos que conducirán a Wallander a descubrir un caso de corrupción con altos funcionarios involucrados.

El legado de Wallander

La zaga de Wallander dejó una profunda huella en la cultura popular sueca e influyó en el surgimiento y consolidación de un puñado de escritores nórdicos entre los que se destacan Jo Nesbo, Liza Marklund, Asa Larsson y Camilla Läckberg, esta última probablemente la más exitosa y cercana a la narrativa de Henning Mankell.

El éxito de Wallander ha trascendido la literatura para incursionar en la televisión, primero en una versión sueca y después en la impecable adaptación británica producida por la BBC y protagonizada por Kenneth Branagh.

Más allá de Wallander

A diferencia de otros autores como Arthur Conan Doyle, Henning Mankell siempre tuvo pleno control de su creación y no permitió que opacará la otra gran porción de su obra, dedicada por ejemplo a denunciar las injusticias y precariedades en varios países africanos. De esta faceta ‘mankeliana’ vale la pena destacar Zapatos italianos que narra una historia de encuentro y dolor entre un médico y un antiguo amor; y por supuesto Arenas movedizas, una emotiva crónica personal en la que el autor reflexiona sobre la enfermedad que terminaría por llevarlo a la muerte el 5 de octubre del 2015.

Cinco autores que no te puedes perder en la FilBo 2017

Comienza el evento una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá y en Túnel de letras queremos compartir nuestras recomendaciones para que disfrutes durante la primera semana del evento más importante de la industria editorial en el país.

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Pierre Lemaitre: ganador del premio Goncourt en 2013 con Nos vemos allá arriba (Salamandra, 2014), un éxito de crítica y de público. Su obra más reciente es Tres días y una vida (Salamandra, 2016).

Estará presente en la Feria el sábado 29 y el domingo 30 de abril a las 3:00 p.m.

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Richard Ford: el autor de éxitos como el El periodista deportivo, Día de independencia, Acción de gracias o Canadá; y ganador del Premio Princesa de Asturias en la edición del 2016 estará por primera vez en Bogotá.

El escritor estadounidense ofrecerá la conferencia La tarea poética del escritor, o cómo inventar la alegría, el sábado 29 de abril a las 4:30 pm

Sevilla, 02-02-11; Entrevista a la escritora Sara Mesa.Foto: Jonathan Palanco

Sevilla, 02-02-11; Entrevista a la escritora Sara Mesa.Foto: Jonathan Palanco

Sara Mesa: la galardonada escritora española presentará su obra más reciente Un incendio invisible, que narra la historia de los últimos días de una ciudad, que está siendo repentinamente abandonada por sus habitantes.

La autora participará en los encuentros Oda y refutación de las redes sociales, el sábado 29 de abril, a las 4:00 pm; y en Gran celebración del cuento (I), ese mismo día a las 6:00 pm.

Benjamin Lacombe, reconocido ilustrador francés y Sébastien Perez coautor de la mayoría de sus obras, entre las que se destaca Frida, que  ofrece una original inmersión en el peculiar universo creativo de Frida Kahlo y en los temas centrales de su inspiración.

El ilustrador ofrecerá la ponencia Frida Kahlo y Benjamin Lacombe: dos artistas en diálogo, el domingo 30 de abril a las 3:00 pm.

La eterna migración: La cuarentena de J. M. G. Le Clézio

Publicado en la Revista Nova et Vetera

Hace algunos meses afronté por segunda vez la lectura de La cuarentena de Jean-Marie Gustave Le Clézio, una novela cuyo primer acercamiento me dejó un extraño sabor de boca que hizo imposible emitir una valoración. La reacción inicial fue de instintivo rechazo, sin embargo con el correr de las páginas y el tiempo fui experimentando sensaciones tan diversas y realistas como las vividas por los personajes de la historia, oleadas de esperanza, temor, ira, dolor y resignación fueron sucediéndose para abrir paso a la única y elemental búsqueda de nuestra especie: la supervivencia. Quedaba claro que la impresión que la obra había dejado era mucho más profunda de lo que hubiera sospechado.

Miré a Jacques, a mi lado, pálido y frágil, apretado contra Suzanne. Ambos parecían fascinados por la forma oscura de la isla flanqueada por su islote, semejante a un gigantesco mamífero marino varado en la tormenta con su cachorro. En aquel momento, nadie pudo evitar el pensar que se avecinaba una catástrofe.

Publicada en 1995, la novela narra la historia del viaje a la Isla de Mauricio que emprende Jacques Archambaud, en compañía de Suzanne, su esposa y León, su hermano menor. La travesía, que pretendía ser el reencuentro de los hermanos con sus raíces termina por convertirse en una pesadilla, cuando a bordo del Ava, el barco en el que viajan, se presentan dos brotes de cólera que encienden las alarmas entre las autoridades de Mauricio y condenan a los pasajeros a una interminable cuarentena en la isla Plate.

Desprovisto de su imagen paradisíaca el pacífico se convierte en una prisión, lo mismo para los viajeros europeos que para los jornaleros indios destinados a las plantaciones de caña de azúcar. Los días pasan, los casos de cólera aumentan y la cordura languidece sofocada por el humo de las piras ardientes en las que se borra de tajo el recuerdo de los muertos.

El horror del inminente contagio de Suzanne acecha a la familia Archambaud, que a pesar de los intentos de ocultarlo por parte Jacques, termina por convertirse en una realidad y los condena a morar en el extremo de la isla destinado a los desahuciados. Gracias a los cuidados de su esposo, la joven sobrevive, pero la cuarentena no termina.

El día acaba de manera siniestra. Tras unas horas de calor sofocante, en la casa de la Cuarentena reina un pesado silencio. La lámpara punkah proyecta una luz vacilante que ilumina de modo insólito los rostros.

La sinarquía de Mauricio le da una vez más la espalda a los Archambaud, como ya lo había hecho décadas atrás con los padres de Jacques y León, solo por el origen indoeuropeo de la madre. En medio de la adversidad el menor de los hermanos parece experimentar una revelación, al encontrarse no con el legado familiar, sino con el auténtico llamado de la tierra. Pronto se verá inmerso en una relación casi animal con Suryavati, una joven y hermosa india.

Esta renovada conciencia de su naturaleza tribal alejará a León de su familia y de todo contacto con occidente. La pesadilla por fin terminará para los viajeros, que tratarán de retomar sus vidas, pero él ya no volverá a ser el mismo. Desde entonces será el ‘desaparecido’ lo mismo para su hermano y su cuñada, que para su sobrino nieto, bautizado León en su honor, con quien comparte además del nombre, la voz de la narración.

La cuarentena deja varios mensajes y las primeras nociones de estos están relacionadas con el desarraigo de los protagonistas, franceses por adopción, pero cuyo pasado en la Isla de Mauricio y su linaje vinculado a la sinarquía gobernante de aquel lugar constituía siempre la esperanza de un futuro mejor, misma que perdió todo su valor al ser puesta a prueba. Esto también sucede con la magia de los recuerdos, cuya naturaleza es incompatible con la fría comprobación:

Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta[1].

Este desarraigo no hace solo referencia al territorio, sino que también muestra a un puñado de personas marginadas por tradición, alejadas de la posibilidad de elegir y condenadas al ostracismo o a un permanente ejercicio de migración, misma suerte que parece esperarnos a quienes hoy permanecemos en cuarentena, por no formar parte de las mayorías (reales o ficticias), que se empecinan en validar un futuro que a primera vista luce lleno de promesas halagadoras, como también lo parecía en 1932 el dibujado por las consignas de campaña del entonces emergente Partido Nacional Socialista en Alemania, solo por mencionar un ejemplo.

Otro de los aspectos más notorios de la historia es la gran transformación de los personajes, cuyo mundo tal y como lo conocían, dejará de existir sin remedio. Una era termina y otra nueva comienza, pero esta transición ocurre como algo natural para León, que afronta el insospechado giro, con la disposición de quien ratifica con sus actos un destino predeterminado.

Han sucedido muchas cosas, muchas cosas se han deshecho y se han vuelto a recomponer de otro modo: nuestros sentimientos, nuestras ideas, hasta nuestro modo de mirar, de hablar, de caminar y de dormir. Unos han muerto, otros han perdido la razón. Jamás volveremos a ser los mismos.

Sostengo en mi mano la mano de Surya, siento su palma caliente, viva. En la penumbra, apenas distingo su perfil, pero siento su aroma, un poco dulzón y especiado, como el de las lantanas, mientras vamos caminando por el estrecho sendero, empujados por las ráfagas de viento del noreste.

Cabe mencionar la aparición casi incidental de Rimbaud en el inicio de la novela, ebrio y violento en una taberna. Escena borrosa, salida de lo más recóndito de los recuerdos de infancia de Jacques, que sirve al lector como fiel muestra del talante de la narración, que con la cadencia de una cuidada prosa poética transcurre como en medio de un sueño.

La cuarentena significó la ratificación del feliz encuentro con la obra J. M. G. Le Clézio, que cómo abrebocas había transitado por las breves pero emotivas páginas de El africano y que después seguiría con El diluvio, novelas que constituyen una adecuada puerta de entrada al universo del autor, que a pesar del reconocimiento mundial, considero aún poco explorado en nuestro idioma.

Referencias

Le Clézio, J. M. G. (2009). La cuarenta. Tusquets
Le Clézio, J. M. G. (2007). El africano. Editorial Ah
Le Clézio, J. M. G. (2008). El diluvio. Seix barral